martes, 18 de noviembre de 2014

Diez razones por las que no te puedes perder este MOOC sobre “Los microbios que te rodean”

1. Porque es un curso on line y de libre acceso
Todo el material del curso (vídeos, textos complementarios, ejercicios de autoevaluación y lecturas recomendadas) es de libre acceso on line.

2. Porque está recomendado por la Sociedad Española de Microbiología
El grupo de Docencia y Difusión de la Sociedad Española de Microbiología (SEM) lo recomienda como “una herramienta muy útil, no sólo para divulgación sino también para los alumnos que se inician en la microbiología”.

3. Porque aprenderás lo importante y buenos que son los microorganismos
Hablaremos del origen de la vida y la evolución microbiana, de cómo trabajar con microorganismos en el laboratorio, los extremófilos que viven al filo de lo imposible, el ciclo de la vida y los microbios, biotecnología, biocombustibles, biorremediación y biodegradación, la microbiota y nuestros microbios.


4. Porque veremos “el lado oscuro” de los microbios
Enfermedades infecciosas, bacterias resistentes a los antibióticos, relación entre cáncer y microorganismos, qué son los antibióticos y cómo funcionan las vacunas, consecuencias del uso de antimicrobianos fraudulentos.

5. Porque incluye temas tan de actualidad como el Ébola
Incluye un anexo especial con preguntas y respuestas sobre el virus Ébola.

6. Porque seguro que este MOOC lo terminarás
Este MOOC incluye siete unidades que deben hacerse secuencialmente. Exige una dedicación de poco más de dos hora semanales. Hablaremos de forma rigurosa pero con un lenguaje sencillo, ameno y muy divulgativo.

7. Porque tenemos más de 20 años de experiencia
Más de dos décadas de dedicación a la docencia universitaria y a la investigación científica avalan la calidad del curso. Desde 2011 compaginamos nuestra labor docente e investigadora con la divulgación científica a través del blog microBIO. Tenemos también experiencia con otros MOOC anteriores, sobre “Pandemias y nuevas infecciones virales”.

8. Porque podrás seguirlo por twitter #microMOOC
Todas las semanas podrás seguir por twitter con el hashtag #microMOOC un resumen de lo más importante de cada módulo. Te ayudará a afianzar los conocimientos y a ampliar cada módulo con mucha más información.

9. Porque solo necesitas conocimientos básicos de biología
Especialmente dirigido para estudiantes de bachillerato de ciencias, primeros cursos de grados en ciencias, magisterio, periodismo …, profesores de secundaria y bachillerato, periodistas y divulgadores científicos, y público general que le interesan los temas científicos con unas nociones muy básicas de biología general.

10. Porque comenzamos el 24 de noviembre
Ya te puedes inscribir en la plataforma MiriadaX. Hay más 2.150 inscritos y comenzamos ya el lunes 24 de noviembre!

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Las bacterias también sufren el “jet lag”

Los cambios en el reloj biológico, como el “jet lag”, causan fluctuaciones en la microbiota intestinal

El reloj biológico son las oscilaciones que permiten anticiparse a las variaciones diurnas de las condiciones ambientales y que relacionan los procesos fisiológicos con el tiempo geofísico. En los mamíferos existen varios reguladores transcripcionales que se expresan más o menos según sea la fase, luminosa u oscura. Además varias hormonas y señales neuronales también están sujetas a este ciclo diurno de luz/oscuridad o día/noche. Así, existen varios procesos biológicos, desde el metabolismo hasta la inmunidad, que se sincronizan según fluctuaciones diurnas. Hoy en día es frecuente la alteración de este reloj biológico, por ejemplo al cruzar distintos husos horarios en los vuelos internacionales, una experiencia que se conoce como “jet lag”. Sabemos que estas alteraciones pueden estar asociadas a cambios en la fisiología y a una mayor tendencia a sufrir problemas metabólicos, como obesidad y diabetes, cardiovasculares o una mayor susceptibilidad a las infecciones. Pero el mecanismo concreto por el cual los cambios en los ritmos diurnos pueden contribuir a estos problemas fisiológicos se desconocen.


En las bacterias también existen algunos factores que se regulan de forma cíclica, anticipándose a cambios diurnos ambientales, pero se desconoce si esa actividad rítmica existe en ecosistemas microbianos complejos, como por ejemplo la microbiota intestinal. Sabemos que la microbiota intestinal influye en muchos procesos fisiológicos del huésped, como la digestión, el metabolismo, la maduración del sistema inmune, incluso el comportamiento.

Pero, ¿es posible que nuestra microbiota siga unos ritmos diurnos y cambie su composición y función?, ¿o que las alteraciones de nuestro reloj biológico influya también en nuestros microbios? A estas y otras preguntas intenta contestar un trabajo del Instituto Weizmann publicado en la revista Cell.

La mayor parte del trabajo se ha realizado en ratones. Han analizado la microbiota intestinal a lo largo del día, tomando muestras cada 6 horas en dos ciclos de luz/oscuridad. Comprobaron que un 15% de las bacterias cambiaba de cantidad a lo largo del ciclo, sobre todo Clostridium, Lactobacillus y Bacteroides. Por ejemplo, Lactobacillus reuteri tiende a disminuir en la fase de oscuridad mientras que Dehalobacterium por el contrario aumenta. Comprobaron también que esas fluctuaciones no eran sólo en la composición de la microbiota si no también en su función: existía unos perfiles de expresión de genes específicos para esos ciclos de luz/oscuridad.


La microbiota intestinal cambia según el ciclo noche/día y está influenciada por los ritmos de alimentación

También han empleado un tipo de ratones deficientes en el control de los ciclos circadianos, es decir, sin reloj biológico. En estos ratones, la microbiota no se ve influenciado por esos cambios de luz/oscuridad, lo que demuestra que el reloj biológico del huésped es necesario para esas fluctuaciones diurnas de la composición y función de la microbiota intestinal.

Además, han sometido a los ratoncitos a un “jet lag” experimental, exponiéndolos a cambios de ciclos de 8 horas cada tres días durante varias semanas. Comprobaron que el “jet lag” del ratón disminuyó totalmente los ritmos de oscilación de la población bacteriana y cambió la composición de la microbiota, lo que se podía asociarse además con cambios en el balance metabólico de los animales.

Por último, los autores han querido comprobar si estos efectos del “jet lag” demostrados en la microbiota de los ratones ocurre también en humanos. Desgraciadamente solo han empleado muestras de dos personas que viajaron desde EE.UU. a Israel.  Los resultados, que en realidad se pueden considerar una prueba de concepto, sugieren que también la microbiota intestinal humana sufre oscilaciones diurnas en su composición y función que podrían contribuir a alteraciones en el balance metabólico, como la obesidad o la intolerancia a la glucosa.

Aunque son necesarios más estudios en humanos, estos resultados evidencian de que existe un coordinación mutua entre los ritmos diurnos, el huésped y la microbiota intestinal y que su alteración puede ser causa de problemas metabólicos. En realidad, seguimos sin saber las causas, pero debe existir una regulación cruzada y dependiente entre el reloj biológico, nuestra salud y nuestros microbios.

Transkingdom Control of Microbiota Diurnal Oscillations Promotes Metabolic Homeostasis. C. A. Thaiss, et al. Cell. 2014. 159 (3): 514–529. DOI: 10.1016/j.cell.2014.09.048

domingo, 2 de noviembre de 2014

Ébola, murciélagos y virus

¿Por qué los murciélagos son portadores de tantos virus?

El reservorio o almacén donde se esconde el virus Ébola en la naturaleza probablemente sean los murciélagos frugívoros, que se alimentan de fruta, como las especies Hypsignathus monstrosus, Epomops franqueti y Myonycteris torquata. Aunque en realidad todavía no se ha aislado el virus en ellos, sí que se han detectado anticuerpos contra el virus y ARN genómico del virus.

Los murciélagos, cuyo nombre científico es quirópteros (Chiroptera), son un tipo de mamíferos cuyas extremidades superiores se desarrollaron como alas. No son roedores, son los únicos mamíferos voladores. Quizás no sepas que existen más de 1.200 especies de murciélagos distintos y representan aproximadamente un 20% de todas las especies de mamíferos. Dentro de los mamíferos, son después de los roedores el grupo más numeroso. Están presentes en todos los continentes, excepto en la Antártida.

Los murciégalos juegan un papel ecológico muy importante y son beneficiosos para el hombre. Actúan como agentes de control biológico de plagas limitando la población de algunos insectos. Además, su papel es muy importante en la polinización de la plantas y en la dispersión de semillas. Sin embargo, los murciélagos también son un reservorio natural para gran número de microbios patógenos y desgraciadamente juegan un papel esencial en la transmisión de muchas enfermedades infecciosas.


Recientemente se ha estudiado el viroma (el conjunto de genomas de los virus) de un murciélago gigante denominado Pteropus giganteus (el zorro volador de la India). Han encontrado 55 virus distintos, 50 de ellos nuevos, de siete familias de virus: Coronavirus, Paramyxovirus, Astrovirus, Bocavirus, Adenovirus, Herpesvirus y Polyomavirus. 

Se ha demostrado que los murciégalos son el huésped natural de muchos virus zoonóticos que causan infecciones algunas muy graves en humanos: desde los recientes casos de filovirus Ébola y Marburg, hasta el virus de la rabia y otros Lyssavirus, coronavirus que causan síndromes agudos respiratorios como el SARS o el MERS, y muchos tipos de Paramyxovirus como los virus Nipah y Hendra.

A pesar de ser portadores de tanto virus, parece que los murciélagos son inmunes a su infección. ¿Por qué los murciélagos son portadores de virus? ¿por qué ellos mismos no se infectan y mueren por la acción de tanto virus? ¿qué tienen de especial? Algunos investigadores piensan que no tienen nada de especial, es cuestión de número, hay tantas especies de murciélagos distintas y tantos individuos que no es sorprendente de que tengan tantos virus. Algunas colonias de murciélagos pueden estar formadas por millones de individuos!

Sin embargo, hay otros investigadores que sí piensan que los murciélagos tiene algo peculiar que les hace ser reservorio de tanto tipo distinto virus. Por ejemplo, se ha secuenciado el genoma de un par de especies de murciélagos y se ha encontrado que, a diferencia de otros mamíferos, los genes del sistema de detección y reparación de daños en el ADN está activo de forma constitutiva. Se especula que esto pueda estar relacionado con el tipo de vuelo de los murciélagos que consume mucha energía, requiere un metabolismo muy activo que genera mucho estrés que a su vez causa daño en el ADN de las células, que rápidamente es detectado y reparado. Esos sistemas suelen ser además la diana que utilizan muchos virus, por lo que tenerlos tan activos ha podido hacer a los murciélagos inmunes y capaces de ser portadores de virus sin sufrir ellos las consecuencias.

Otra hipótesis, sugiere que el vuelo de los murciélagos que genera un metabolismo tan activo puede producir también un aumento de temperatura similar a la fiebre. La temperatura corporal de los murciélagos durante en vuelo puede llegar a los 40ºC. En la mayoría de los mamíferos, la fiebre está relacionada con la estimulación y activación del sistema inmune y ayuda a combatir las infecciones. Amentado su temperatura corporal, los murciélagos podrían ser capaces así de controlar sus virus.

Seguimos sin saber por qué, pero los murciélagos son una fuente de gran cantidad de virus peligrosos. Y no solo los murciélagos, algunos autores estiman que en los mamíferos puede haber unos 320.000 virus distintos, la inmensa mayoría desconocidos. Todo un arsenal que muy probablemente  se volverá contra nosotros, solo es cuestión de tiempo. La solución?: hay que invertir más ciencia!

A Strategy To Estimate Unknown Viral Diversity in Mammals. Anthony, S. J., et al. 2013. mBio 4(5): e00598-1

Comparative Analysis of Bat Genomes Provides Insight into the Evolution of Flight and Immunity. Zhang, G., et al. Science, 2013. 339(6118): 456-460

Bat flight and zoonotic viruses. O’Shea, T. J., et al. Emerg Infect Dis. 2014. 20(5) May

domingo, 26 de octubre de 2014

Ébola: cinco razones por las que el riesgo de pandemia es mínimo

La infección por Ébola es muy grave y peligrosa, tiene una tasa de mortalidad muy alta, todavía no tenemos tratamientos específicos ni vacunas.

1. Ya lo hemos controlado otras veces

Los primeros brotes de Ébola se describieron en la República Democrática del Congo y en Sudán en 1976. Desde entonces ha habido más de 20 brotes de Ébola en África central con una mortalidad media del 66%. Hasta ahora el virus nos tenía acostumbrados a brotes puntuales y esporádicos. El Ébola no está adaptado al ser humano, es un virus de animales, y en humanos la mortalidad es muy alta. Puede infectar al hombre y enseguida acaba con su víctima, por lo que la cadena de transmisión del virus acaba pronto.

En el actual brote epidémico ha habido un caso en Senegal y 20 en Nigeria. Ambos países han sido capaces de evitar la extensión y la OMS ya los ha declarado libres de Ébola.

Con los medios y condiciones adecuadas,
 se puede controlar la extensión del Ébola.

En Europa, en 1967 ya hubo un brote por un virus muy similar al Ébola, el virus Marburg. La infección comenzó en el personal de un laboratorio de investigación de la ciudad de Marburgo (Alemania) que trabajaba con monos verdes (Cercopithecus aethiops) importados de Uganda. Hubo un total de 37 personas infectadas, desde personal del laboratorio que se infectó directamente de los monos hasta algunos familiares que se infectaron por contacto directo. Murieron siete personas, pero el brote no se extendió más.

2. El Ébola NO es un virus respiratorio y NO se transmite por el aire.

La mayoría de los virus pandémicos son virus que se trasmiten muy fácilmente, como los virus respiratorios. El Ébola se transmite de persona a persona a través del contacto directo con el cuerpo o fluidos corporales de una persona infectada. El Ébola tampoco es un virus gastrointestinal y NO se trasmite ni por el agua ni por alimentos en general. No hay evidencias de que el virus Ébola se trasmita por mosquitos u otro tipo de insectos.

El Ébola NO es un arbovirus: virus transmitidos por artrópodos.

3. Si no has estado en contacto directo con un paciente infectado la probabilidad de que te contagies por Ébola es casi nula.

Si entras en contacto directo con el virus la probabilidad de contagiarse de Ébola es alta, pero si no has estado en contacto directo con un paciente infectado la probabilidad de que te contagies por Ébola es muy pequeña. El virus se transmite de persona a persona a través del contacto directo con el cuerpo o fluidos corporales de una persona infectada (sangre, vómitos, heces, orina, semen, leche materna, sudor). Puede producirse contagio cuando las mucosas (ojos, nariz y boca) o pequeñas heridas o abrasiones en la piel entran en contacto con entornos contaminados por fluidos, como prendas de vestir o ropa de cama sucias o agujas usadas. Los cadáveres muertos por Ébola son un fuente de infección muy importante. También se puede transmitir a través de animales infectados.

4. La capacidad de transmisión del Ébola es muy baja comparada con otros patógenos.

Un persona infectada por Ébola o se cura en una semanas o fallece. Si se cura, deja de ser infeccioso para otras personas (ojo, el virus puede permanecer hasta tres meses en el semen de una persona ya curada). Si fallece hay que evitar todo contacto con el cadáver, que es altamente infeccioso (lo mejor es la incineración del cuerpo). Una persona curada mantiene anticuerpos contra el Ébola durante unos diez años, por lo que es muy probable que quede protegido frente a una segunda infección, al menos durante ese tiempo. El virus Ébola NO causa infecciones crónicas. Por estas razones, la capacidad de transmisión del virus Ébola es muy baja comparada con otros virus como el SARS, el VIH, las paperas, la viruela o el sarampión, que o se trasmiten muy fácilmente por el aire o una persona puede ser portadora del virus e infecciosa durante mucho tiempo.

5. Su capacidad de variación es más limitada que la de otros virus como la gripe o el VIH.

Con los virus es muy difícil predecir lo que puede pasar. El virus Ébola tiene el genoma compuesto por una molécula de ARN monocatenaria. Los virus con genoma ARN pueden variar y mutar con facilidad porque la enzima que hace copias de su genoma, la ARN polimerasa, puede cometer muchos “fallos”. De hecho, ya se ha comparado el genoma de varios aislamientos del actual brote y se han detectado cientos de mutaciones. Sin embargo, lo más probable es que su capacidad de variación no llegue a ser tan alta como la del virus de la gripe o el VIH. El virus de la gripe está formado por varios fragmentos de ARN que pueden recombinar y mezclarse entre sí lo que hace que la capacidad de variación de este virus sea enorme. En el caso del VIH, que también tiene genoma ARN, es un virus diploide (con dos copias del genoma) y su replicación incluye un paso de retrotranscripción con la enzima transcriptasa inversa, que es también una fuente muy importante de variabilidad del virus.

Conclusión: las posibilidades de que el Ébola se extienda por todo el planeta y se transforme en una pandemia (epidemia mundial) y cause cientos de miles o millones de muertos, son mínimas. Vivimos en un mundo globalizado y no se puede descartar que haya más casos fuera de África, pero el Ébola no se puede considerar una pandemia.


Sin embargo, la situación en Sierra Leona, Liberia y Guinea es dramática y necesitan urgentemente ayuda internacional para controlar la actual epidemia. África necesita ayuda.

Aquí te dejo la versión en inglés del vídeo Ebola, is not a pandemic

Sobre el Ébola, también te puede interesar:





viernes, 24 de octubre de 2014

María Dolores Fernández, una joven microbióloga española en el epicentro del brote de Ébola



Es doctora en Virología por el Instituto Pasteur de París y actualmente está trabajando como microbióloga en Liberia ayudando a controlar la epidemia de Ébola. Reproducimos a continuación un pequeño extracto de la entrevista, en la que nos explica cómo funciona el Laboratorio Móvil Europeo de nivel 4.

“El Laboratorio Móvil Europeo (EMLab) es un proyecto financiado por la UE para dar respuesta rápida a las epidemias en el África subsahariana a patógenos de hasta nivel de contención biológica 4. El proyecto está coordinado por el Instituto de Medicina Tropical Bernard Nocht de Hamburgo y en él participan muchos laboratorios europeos. Entre ellos el Instituto Militar de Microbiología Bundeswehr en Múnich que fue el que diseñó y desarrolló los tres laboratorios móviles que existen hasta la fecha. Cada uno está empaquetado en unas 15 “maletas” de unos 30 kg de peso para poder ser transportadas por avión rápidamente a cualquier país donde haya una epidemia. En la actualidad, debido al brote de Ébola, estos tres laboratorios móviles han sido desplegados por petición de la OMS en Guinea, Liberia y Nigeria (…). Antes de venir a terreno, el EMLab te entrena en el Instituto Militar de Múnich durante una semana en el diagnóstico de Ébola (…). Yo pertenezco al segundo equipo que ha sido enviado a Liberia con el EMLab. El laboratorio está establecido dentro del Centro de Tratamiento de Ébola que gestionan Médicos Sin Fronteras aquí en la ciudad de Foya. Cada día recibimos muestras de sangre (de pacientes con sospecha de Ébola o pacientes ya confirmados en recuperación para ver si se les puede ya dar el alta) o de muertes que han ocurrido en la comunidad. Todas estas muestras clínicas se inactivan dentro de una cabina de guantes de bioseguridad de nivel 3 y con filtros HEPA. Una vez inactivadas las sacamos de la cabina y hacemos la extracción del ARN y la RT-PCR. Los médicos de MSF aprecian mucho nuestro trabajo ya que en unas tres horas les damos el diagnóstico de Ébola y malaria, ayudándolos así en la toma de decisiones.”

Puedes leer la entrevista completa aquí


María Dolores Fernández (a la izquierda) con otros miembros del equipo que ha sido enviado a Liberia por la OMS con el Laboratorio Móvil Europeo.

domingo, 19 de octubre de 2014

microBIO en TEKNOPOLIS

microBIO ha estado en TEKNOPOLIS, un programa de divulgación de la ciencia y la tecnología de la EiTB presentado por Iñaki Leturia, hablando sobre el Ébola. Aquí os dejo con el vídeo (8:06):



Para ver todos los vídeos del programa:

- El Ébola, un conocido desconocido




Eskerrik asko, Iñaki

martes, 7 de octubre de 2014

Sobre la transmisión del Ébola


1. ¿Se puede transmitir por el aire?

El virus Ébola se transmite entre los humanos por contacto estrecho con personas infectadas y fluidos biológicos que contienen el virus. No se trasmite por aerosoles a través de la respiración, como hacen otros muchos virus respiratorios como la gripe o el sarampión (ver What we know about transmission of the Ebola virus among humans, de la OMS de 6 de octubre de 2014).


¿Qué significa transmisión aérea por aerosoles? La transmisión de patógenos por aerosoles entre personas significa que la partícula infecciosa es inhalada, inspirada, y penetra profundamente hacia la tráquea y los pulmones. Nosotros emitimos aerosoles cada vez que hablamos, respiramos, estornudamos o tosemos. Si estamos infectados con un virus respiratorio como el de la gripe, los aerosoles contendrán partículas virales. Dependiendo del tamaño, esos aerosoles podrán “viajar” largas distancias y cuando son inhaladas por una personas puede alojarse en la superficie de las mucosas del tracto respiratorio y comenzar la infección. Por eso, un señor con gripe que viaja en el metro puede transmitir la gripe a otros viajeros.

La transmisión viral también puede ocurrir cuando algunas gotas que emitimos al respirar contengan el virus e infecten la superficie de la muscos de otra persona. Como esas gotas son grandes (no es lo mismo un aerosol de micropartículas que pequeñas gotas de saliva), no suelen viajar largas distancias como los aerosoles y por eso se considera transmisión por contacto. El Ébola NO es un virus respiratorio, no se transmite por aerosoles, pero puede transmitirse de personas a personas de esta forma. Requiere una relación cercana y estrecha con la persona infectada. Por eso, el personal sanitario lleva mascarilla y gafas, para evitar que alguna de esas gotas (que pueden provenir de fluidos corporales, vómitos, diarreas, …) entre en contacto con las mucosas o la conjuntiva (los ojos). Pero el personal sanitario no trasmitirá el virus por aerosoles a otra persona. En otras palabras, no hay una cadena de transmisión aérea de persona a persona como en el caso de la gripe.

2. ¿Puede el virus Ébola mutar y hacerse más virulento o capaz de transmitirse por el aire?

El virus Ébola tiene su genoma en forma de una molécula de ARN monocatenario. Este tipo de virus con genoma ARN comenten muchos errores durante su replicación, son auténticos maestros de la mutación. Esta es una de las razones por las que por ejemplo necesitamos una nueva vacuna de la gripe cada pocos años.

Ahora bien, no todas las mutaciones hacen a un virus más infeccioso. De hecho muchas de estas mutaciones producen defectos en el virus y son letales para el propio virus. El virus Ébola no es nuevo, lo conocemos desde 1976 cuando ocurrió el primer brote en humanos, pero muy probablemente lleva millones de años multiplicándose en los animales silvestres, probablemente en murciélagos. Ha tenido por tanto mucho tiempo para mutar y cambiar.

No sabemos cuántas mutaciones podrían ser necesarias para hacer que el Ébola se propagara por vía aérea, ni si esas mutaciones serían compatibles con la propia viabilidad del virus. Tampoco sabemos qué hace que un virus se transmita por el aire. Pero podemos analizar lo que ocurre con otros virus.

Hay virus que se transmite por vía aérea en unos animales y en otros no. Por ejemplo, el virus de la gripe aviar H5N1 se transmite por vía aérea entre aves, pero no entre mamíferos. Hoy sabemos que para que este virus se pueda transmitir también por el aire entre mamíferos (en concreto entre hurones) son necesarios al menos cuatro cambios en los aminoácidos de unas de sus proteínas. Pero esos cambios también hacen que el virus pierda su virulencia y sea menos peligroso. En este caso el mensaje es claro: ganar una función (transmitirse por el aire) está acompañado de la pérdida de otra función (virulencia). (Ver H5N1: bioterrorismo versus ciencia).

Con los virus es muy difícil predecir lo que puede pasar, pero puede ayudarnos ver lo que ha ocurrido en el pasado. Por ejemplo, ¿ha cambiado alguna vez el modo de transmisión algún virus que infecta humanos? La respuesta es NO. Llevamos más de 100 años estudiando los virus y jamás hemos visto el caso de un virus que infecte humanos que cambie su modo de transmitirse. El VIH ha infectado millones de personas desde comienzos del siglo XX y todavía se transmite en humanos de la misma manera. No hay ninguna razón para pensar que el Ébola sea diferente a otros virus que infectan humanos y que no han cambiando su forma de transmitirse. La probabilidad de que el Ébola acabe trasmitiéndose por el aire es tan remota que no hay que asustar a la población. Eso no es ciencia, es ciencia ficción.

Esta entrada está basada en otras del blog Virology blog: about viruses and viral disease del Prof. Vicent Racaniello:



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