martes, 27 de septiembre de 2016

La belleza del mundo microbiano (2ª parte)

El grupo de Docencia y Difusión de la Microbiología, de la Sociedad Española de Microbiología, acaba de hacer publico en su página de Facebook el resultado de la 2ª fase del concurso bimestral ImágeneSEMicro.

De todas las fotografía recibidas se seleccionaron seis y por votación popular las dos ganadores son: 

Primer clasificado 



Acinetobacter swarming

Acinetobacter es un género de bacterias no móviles (sin flagelos), pero que es capaz de desplazarse sobre superficies sólidas utilizando la contractilidad de sus sistemas de secreción. La fotografía muestra una placa de medio “swarming” donde una cepa de Acinetobacter se ha desplazado describiendo un movimiento característico de estas bacterias. La fotografía ha sido escaneada de la placa original con un scanner HP 4100. Autora: Itziar Chapartegui González, Laboratorio de Microbiología Celular, Instituto de Investigación Biomédica Valdecilla (Santander, Cantabria).
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Segundo clasificado 


Árbol navideño

Los microorganismos nos felicitan la Navidad. Esta imagen, que a primera vista nos recuerda un árbol de Navidad con sus ramas nevadas soportando las numerosas bolas que lo adornan, es una quimera. Se trata de una microfotografía obtenida de un cultivo del hongo Epidermophyton flocossum en agar Sabouraud. Este hongo produce infecciones en la piel como tiña y pie de atleta. Su contagio es a través de lugares húmedos contaminados principalmente duchas y suelos próximos a piscinas. Los hospedadores son el ser humano y algunos animales domésticos y salvajes. Para evitar contagios es suficiente una buena higiene con agua y jabón. Microfotografía  digital obtenida con microscopio óptico con cámara digital y software de fotografía. Autores: M Teresa Corcuera  y Julio García-Rodríguez, Servicio Microbiología, Hospital La Paz (Madrid).

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Y los finalistas han sido:


Cerebro de rata infectada con Listeria monocytogenes


Microfotografía de una sección de cerebro de rata infectada con Listeria monocytogenes. Se muestran los cilios de células cerebrales que emergen del interior del tejido y un macrófago cerebral (microglía) que está siendo "atacado" por bacterias de una cepa de Listeria aislada de líquido cefalorraquídeo humano. La microfotografía (x 5.000 aumentos) ha sido realizada con un microscopio electrónico de barrido Inspect-S tras un recubrimiento con oro coloidal. Autora: María Lázaro Díez, IDIVAL, Microbiología Clínica y Molecular (Santander, Cantabria).

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Rhodococcus equi


Rodococcus equi es un patógeno animal que afecta principalmente a caballos, causando neumonía. Además, es un patógeno facultativo en humanos, donde infecta principalmente a individuos inmunodeprimidos. La fotografía (x 15.000 aumentos) muestra bacterias de una cepa de R. equi invadiendo una célula pulmonar humana. La microfotografía ha sido realizada con un microscopio electrónico de barrido Inspect-S tras un recubrimiento con oro coloidal. Autora: Itziar Chapartegui González, Laboratorio de Microbiología Celular, Instituto de Investigación Biomédica Valdecilla (Santander, Cantabria).

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Serratia liquefaciens fimbrias


La microfotografía (x 20.000 aumentos) muestra una bacteria (Serratia liquefaciens) con fimbrias en su superficie. Ha sido tomada tras una tinción con ácido fosfotúngstico (1% en agua). El microscopio utilizado ha sido un microscopio electrónico de transmisión JEOL JEM-1011 equipado con una cámara Gatan Orius SC1000 a. Autora: Estefanía Esteban Rodríguez, Laboratorio de Microbiología Celular, Instituto de Investigación Biomédica Valdecilla (Santander, Cantabria).

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 Mano humana


La fotografía muestra una placa (15 cm) de LB-Agar donde se ha colocado una mano humana (mujer, 24 años). La placa se ha incubado durante 2 días a 37ºC y 10 días a temperatura ambiente para observar el crecimiento de las bacterias presentes en la piel humana. La fotografía ha sido escaneada de la placa original con un scanner HP 4100. Autor: José Ramos Vivas, Laboratorio de Microbiología Celular, Instituto de Investigación Biomédica Valdecilla (Santander, Cantabria).

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El nivel cada vez es más alto, unas fotografías excelentes. ¡Enhorabuena a todos los ganadores!

Ya podéis participar en la tercera fase del concurso [bases]

Aquí puedes ver los ganadores de la 1ª fase del concurso

(Vota al Premio Bitácoras 2016)

domingo, 25 de septiembre de 2016

#microBIOscope: la ciencia de microBIO en Periscope

Comienza un nuevo proyecto: #microBIOscope, 
TV y ciencia en directo vía Periscope.

Muy sencillo: consiste en grabar con el móvil un breve vídeo sobre algún concepto de ciencia (microbios, virus y bacterias, que es de lo que se un poco)  y emitirlo en directo vía Periscope. De momento es una cita semanal (los miércoles o jueves por la mañana).


También lo puedes seguir en twitter con la etiqueta #microBIOscope.

Luego ese vídeo lo recupero y edito mínimamente, para colgarlo en YouTube y que puedas volver a verlo cuando quieras.

Aquí te iré dejando enlaces a los videos semanales de #microBIOscope. Bájate la aplicación Periscope al móvil, si todavía no la tienes, y sigue las grabaciones en directo. También lo puedes seguir en twitter con la etiqueta #microBIOscope. Y los iré colgando en Facebook, YouTube y el blog. Más fácil no te lo puedo poner. Y recuerda, no esperes grandes virguerías en la filmación, esto es ciencia en directo.

Aquí van los cuatro primeros:

¿Cómo es un virus?: la forma más dulce de explicar la estructura de un virus.




El tamaño de los virus: ¡son muy pequeñicos!




Virus y murciégalos: no les toques las narices.



¡Virus Crimea-Congo!: un tipo muy peligroso, pero poco contagioso.



Sigue #microBIOscope también en twitter: ciencia en directo

Vota al Premio Bitácoras 2016

martes, 20 de septiembre de 2016

Premio Tesla 2016 de divulgación científica

¡Gracias, gracias, gracias!

La semana pasada se celebró uno de los eventos más importantes de divulgación científica de nuestro país: Naukas Bilbao 2016. Hubo charlas fascinantes, aprendí muchas cosas curiosas que no conocía, de física, química, matemáticas, antropología, biología, nutrición, microbiología, evolución, neurociencia, historia, ciencia en general, ¡hasta de futbol!, algunas mezcladas con una pizca de humor y muchas con rigor científico. Aprendí que la ciencia se puede cantar … y bailar.

Para mi fue un honor participar explicando cómo funcionan las vacunas y por qué si te vacunas puedes salvar la vida de otros, de los más débiles, los niños, los ancianos, los enfermos. Y expliqué el efecto “rebaño” o la inmunidad de grupo con unos cuantos cañones de confetis comprados en un chino.


(Pido disculpas a la organización, y en especial al servicio de limpieza del paraninfo, por el follón que monté. Y gracias a eitb por la grabación del evento completo).

Lo que más agradecí fue el Premio Tesla de Divulgación 2016 que Naukas nos concedió a Deborah García Bello (@deborahciencia) para la que “Todo es cuestión de química” por enseñarnos que la ciencia y el arte van de la mano en su blog Dimetilsulfuro, a Francisco R. Villatoro (@emulenews) que con su increíble capacidad de escribir 1,4 entradas por día en su blog La ciencia de la mula Francis nos explica lo inexplicable, y a un humilde servidor.



Aquí estoy, más feliz que una perdiz con mi Premio Tesla 2016. ¡Gracias, gracias, gracias!


Por cierto, ¡ya he decido cuál será el título de mi charla #Naukas17!

Vota al Premio Bitácoras 2016

sábado, 10 de septiembre de 2016

Naukas Bilbao 2016: ¡comienza el espectáculo!

Podrás ver #Naukas16, el mayor evento de divulgación científica, en directo gracias a la EiTB

Contar historias y hablar de ciencia es una pasión común en muchos de nosotros que colaboramos con la mejor plataforma de divulgación científica en lengua castellana: Naukas. La ciencia que se publica en Naukas va más allá de la mera y necesaria divulgación. Si algo importante ocurre en ciencia, lo sabrás en Naukas. Si alguna noticia científica salta a las páginas de la prensa tradicional pueden ocurrir dos cosas: que sea cierta y en ese caso ya ha sido publicada en Naukas; o que sea falsa, en cuyo caso, alguno de los divulgadores de la plataforma lo explicará con rigor.

Otro año más se celebra el mayor evento de divulgación científica en España: Naukas Bilbao 2016. Organizado por la plataforma de divulgación científica Naukas y la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU, tendrá lugar los días 16 y 17 de septiembre, en la sala Mitxelena del Bizkaia Aretoa de la UPV/EHU (Av. Abandoibarra, 3 - Bilbao).




Comienza el próximo viernes 16 a las 10:00 de la mañana, y hasta el sábado a las 20:30 podrás disfrutar de más de 50 apasionantes charlas de 10 minutos de ciencia y humor, además de monólogos, entrevistas y alguna que otra sorpresa.

Aquí puedes consultar el programa completo.

Este año además va a ser todo un espectáculo, además de las charlas de 10 minutos, habrá sesiones paralelas: Naukas Kids, talleres de ciencia, charlas "Freak Science", y muchas más sorpresas. ¡Una pasada de programa!

Si el sábado día 17 estás por Bilbao, pásate por #Naukas16 a verme:


por la mañana a las 10:00 en la sala OTEIZA hablaré de 
"Por qué surgen nuevos virus (no, no es Cuarto Milenio)"
una charla "Freak Sciencede unos 45 minutos 



por la tarde a las 19:20 en el AUDITORIO PRINCIPAL hablaré de
"Te vamos a salvar la vida” 
una charla de 10 minutos que va a ser todo un espectáculo


Como aperitivo, aquí te dejo con mi charla de Naukas Bilbao 2015
 “Somos virus”




Y aquí la de Naukas Bilbao 2014 
“¿Por qué explotan las granjas de vacas?


Fecha: viernes 16 y sábado 17 de septiembre de 2016
Hora: todo el día desde las 10:00 h
Lugar: Paraninfo del UPV/EUH (Avenida Abandoibarra, 3 - 48009 Bilbao)
La entrada es LIBRE y GRATUITA hasta completar el aforo, 500 plazas aprox.
(OJO QUE SE LLENA).

domingo, 4 de septiembre de 2016

La variable invisible: los microbios del ratón son la razón de que tu experimento no se repita


Cambios en la microbiota del ratón de laboratorio pueden explicar por qué es tan difícil reproducir los resultados.

El ratón es uno de los animales de experimentación más empleado por los científicos. Para conocer la causa de una enfermedad, cómo se regula un gen in vivo, qué efecto tiene un tratamiento o una nueva vacuna antes de probarlo en humanos hay que hacerlo en ratoncitos de laboratorio. Algunos, exagerando un poco, dicen que hoy en día ya somos capaces de curar todas las enfermedades humanas … en el ratón.


Cuando se analizan las bacterias presentes en las heces de ratones de marcas distintas, la diversidad y abundancia de ciertos microbios es diferente (2).

Si alguna vez has trabajado con ratones ya sabrás que los experimentos in vivo suelen traer de cabeza a los investigadores: la variabilidad de los resultados es enorme y son difíciles de reproducir. Por eso, en estos experimentos in vivo te preocupas mucho de emplear ratoncitos que sean lo más parecidos posible entre ellos: del mismo vendedor, la misma cepa, peso, sexo, edad, de la misma camada. Además, intentas mantenerlos exactamente en las mismas condiciones: jaulas idénticas ordenadas en estanterías meticulosamente estandarizadas, con la misma comida y bebida, los mismos ciclos de luz/oscuridad, temperatura y humedad controlada. En ocasiones las jaulas tiene ventilación presurizada, como si cada ratón estuviera en la cabina de su propio avión privado. Esperas que cuanto más parecido sea todo, los resultados serán más homogéneos. Pero muy poca veces ocurre así. Siempre hay algún resultado con un ratón que se sale de la gráfica, el caso a parte, el maldito “outlier” que algunos malintencionados borran de la tabla.

¿Podemos asegurar un ambiente totalmente idéntico o puede haber variables escondidas que explican los resultados inconsistentes?

Cada vez hay más estudios que ponen de manifiesto la dificultad para replicar muchos de los resultados en experimentos preclínicos. La presión por publicar y el sesgo de evitar o suprimir resultados negativos explican en parte la falta de reproducibilidad. Pero también influyen pequeños cambios en el protocolo (algún pequeño detalle que se omite sin querer, o deliberadamente, en la sección de material y métodos), las distintas cepas de animales o diferentes ambientes en los laboratorios. 


Hay un factor que hasta ahora no le habíamos prestando mucha atención, una variable invisible: los microbios del interior del ratón. Cada vez somos más conscientes de que la microbiota del ratón puede arruinar tu experimento y ser la causa del problema de la reproducibilidad de los resultados.

La microbiota es el conjunto de microorganismos en el interior de un organismo.

Se ha publicado en Nature (1) un excelente artículo sobre el efecto de las interacciones entre el huésped y sus microbios en los resultados  experimentales. En realidad los mamíferos somos los que somos por una combinación entre nuestros genes con los de los microbios que nos habitan, lo que se define como metagenoma. Esto no solo incluye nuestras bacterias, sino también otros microorganismos como arqueas, hongos y levaduras, virus, protistas e incluso helmintos (pequeños gusanos parásitos). Cada vez somos más conscientes del efecto que estos pequeños huéspedes y sus genes tienen en nuestro interior y en el de cualquier mamífero. El metagenoma es en realidad una variable ambiental que influye en la fisiología del huésped.

El metagenoma es la suma de todos los genes del huésped más los de todos los microbios de su interior.

Nuestros microbios y sus genes tienen un efecto crítico en nuestra salud. Y lo mismo ocurre en otros mamíferos y, por supuesto, en los animales de experimentación. Hoy sabemos que la respuesta a un medicamento o tratamiento puede depender fácilmente de los microbios vivos que tengas en tu interior. Los microbios en el interior del ratón están siempre cambiando haciendo imposible la estandarización. Cuando se han tomado muestras de ratones control de experimentos distintos y se analiza la microbiota intestinal se comprueba que cada grupo tiene distinta composición. El zoo de microorganismos en el interior de cada animal puede variar por cualquier pequeña circunstancia, como la fuente de proteína en el pienso (aunque sea de la misma marca comercial). El estrés al separarlos, cada vez que retiramos un ratón de la jaula por ejemplo, puede cambiar el ecosistema microbiano, el delicado equilibrio en los microbios del ratón. La calidad del aire, el tipo y cantidad de comida, el pH del agua, … también pueden influir en la microbiota. Muchos investigadores no se preocupan de dónde viene la alimentación o el agua que le dan al ratón. 


Quizá te sorprenda, pero otros factores que pueden afectar a la respuesta del ratón son: la hora a la que los manipulas, infectas o das el tratamiento; el tipo de “cama” que tiene el ratón en la jaula; la altura a la que esté situada la jaula en la estantería; o el sexo de la persona que los manipula (2).

Cada vez hay más datos de cómo la microbiota residente puede influenciar en la susceptibilidad a una enfermedad, desde el VIH hasta el asma, o de cómo predispone a la obesidad, o influye en la forma en la que el cuerpo responde a la medicación. Pequeñas diferencias en la microbiota pueden explicar por qué los ratones con la misma mutación genética responden de forma diferente. 

Pero, ¿cuál es la microbiota normal del ratón de laboratorio? Es muy difícil saberlo. La microbiota puede cambiar según el sexo, edad y alimentación del ratón. Pequeños cambios ambientales pueden modificarla. Cuando se analizan las bacterias presentes en las heces de ratones de dos marcas distintas, la diversidad y abundancia de ciertos microbios es diferentes. Estos cambios pueden afectar a la respuesta inmune e inflamatoria. 

Y no vale quitar esos pequeños huéspedes del interior del ratón. Hoy sabemos que los microbios son críticos para la salud y el correcto funcionamiento del sistema inmune, hacen que el animal esté sano y robusto. ¿Cómo podemos entonces controlar esa variable?

Sabemos que la microbiota de ratones de la misma camada tiende a ser más parecida entre ello. Por eso, en todo experimento con ratones el grupo control debería ser siempre de la misma camada que el grupo experimental. Por ejemplo, es frecuente que cuando se estudia el efecto de una determinada mutación se compare el resultado de la cepa “salvaje” (el control sin la mutación) con el de cepas de ratones mutantes. Esos ratones suelen ser cepas que no provienen de la misma camada y que por tanto seguro que tienen una microbiota distinta. Concluir que la mutación es la causante del efecto es erróneo, porque no se está teniendo en cuenta la aportación de la microbiota y sus genes.

Una forma de mirar al mundo microbiano del ratón sería a través del ratón centinela. El ratón centinela es el que se deja solo en una jaula del mismo estante para controlar posibles patógenos que interfieran con el experimento. Se sacrifica la final de experimento y se buscan en él la presencia de microorganismo patógenos que hayan podido infectar las jaulas y afectar a los resultados. Cuando se detecta un patógeno, se esteriliza todos las jaulas del estante. Hasta ahora no se hace, pero también se podría incluir un ratón centinela para analizar la microbiota intestinal.

Algunos investigadores han mezclado sus ratones de laboratorios con ratones salvajes comprados en una tienda de mascotas. Estos ratones “sucios” suelen tener una microbiota intestinal mucho más rica y abundante y son una mejor aproximación a la microbiota humana, mejor que un ratón de laboratorio estándar. Además, los ratones “sucios” suelen ser portadores de enfermedades ya erradicadas en la mayoría de los ratones de laboratorio, como hepatitis o neumonía. La exposición a estas enfermedades llevada por sus compañeros de jaula, matan a casi un 25% de la colonia de ratones, pero los que sobreviven generan una respuesta inmune capaz de combatir la infección. Ahora estos ratones pueden ser un modelo mejor, más realista, para estudiar el sistema inmune y enfermedades infecciosas humanas, por ejemplo.

Nos hacen falta estrategias para monitorizar cómo los microbios pueden influir en la biología del ratón.

Conseguir que los resultados sea reproducibles es fundamental para el avance de la ciencia. Pero el tema es complejo. Los autores (1) proponen consensuar entre investigadores, agencias de financiación, revisores y editores de revistas científicas, e instituciones académicas una información mínima que debería añadirse a los experimentos con ratones. Entre esa información, además de detallar aspectos como la genética del ratón, el método experimental o el mantenimiento de los animales, se debería añadir el análisis de la microbiota y de su efecto sobre la biología del animal. No te tiene que extrañar, por tanto, que dentro de pocos años todos los estudios con ratones deban incluir un análisis de la microbiota fecal en la sección de material y métodos, ... si quieres que te lo publiquen.

Todos sabemos que lo que funciona en el ratón muchas veces no funciona en humanos. Pero, como vemos, incluso lo que funciona en un ratón, no funciona en otro. 

Para saber más:

(1) Accounting for reciprocal host–microbiome interactions in experimental science. 2016. Stappenbeck, T. S., y col. Nature 534, 191–199. doi:10.1038/nature18285

(2) Mouse microbes may make scientific studies harder to replicate. Servick, K. Science. August 16, 2016

(3) A mouse’s house may ruin experiments. Reardon, S. 2016. Nature 530, 264. doi:10.1038/nature.2016.19335 

lunes, 29 de agosto de 2016

La solución está en tu interior: obtienen nuevos antibióticos de las bacterias de nuestro cuerpo


Staphylococcus lugdunensis: una bacteria aislada de nuestra nariz que produce un nuevo antibiótico.

Las infecciones causadas por bacterias resistentes a los antibióticos están aumentando alarmantemente en los últimos años y representan una de las principales causas de mortalidad en el mundo, incluso en países desarrollados. Se espera que en las próximas décadas las muertes causados por los microorganismos resistentes a múltiples antibióticos (MultiDrug Resistant Organisms, MDRO), sean más frecuentes que las muertes incluso por cáncer.

Actualmente las bacterias resistentes que más preocupan son Staphylococcus aureus resistente a la meticilina, los enterococos resistentes a la vancomicina, y las bacterias Gram negativas resistentes a las cefalosporinas de tercera generación. A pesar de la urgente necesidad de nuevos antibióticos que sean efectivos contra estas bacterias, hoy en día hay muy pocos compuestos nuevos en desarrollo.

Se calcula que cada año fallecen más de 25.000 personas en Europa por infecciones causadas por microorganismos resistentes a los antibióticos. 

La bacteria Staphylococcus aureus se encuentra en las narices de aproximadamente un tercio de la población humana. Algunos de estos estafilococos que colonizan nuestra nariz son resistentes a los antibióticos y son la causa de muchas infecciones sistémicas, difíciles de tratar y en algunos casos incluso mortales. Literalmente, algunos S. aureus nos tienen hasta las narices. Por eso, no solo es urgente encontrar nuevos antibióticos sino también nuevas estrategias para evitar que estas bacterias resistentes colonicen nuestra fosas nasales.

Un grupo de investigadores (1) han descubierto un estafilococos en nuestra nariz con propiedades muy interesantes. Se trata de Staphylococcus lugdunensis que es capaz de producir una sustancia anti-bactericida que inhibe el crecimiento S. aureus. S. lugdunensis produce ese antibiótico solo cuando es crecida en condiciones limitantes de hierro y en medio de cultivo sólido (sobre la superficie de placas con agar) y no en medio líquido.

A este nuevo antibiótico le han denominado lugdunina y se trata de un pequeño péptido cíclico con cinco aminoácidos (D-valina, L-triptófano, D-leucina, L-valina, y D-valina) y un heterociclo de tiazolidina. La lugdunina tiene una potente actividad anti-microbiana no solo contra S. aureus sino también contra una gran variedad de bacterias Gram positivas, incluido patógenos oportunistas difíciles de tratar como S. aureus resistente a la meticilina y Enterococcus resistentes a la vancomicina.  Además, S. aureus no desarrolló resistencia a la lugdunina después de pases continuos en presencia de concentraciones sub-inhibitorias durante treinta días, mientras que sí se hizo resistente a otro antibiótico control (la rifampicina) a los pocos días.


Genes, ruta de biosíntesis y estructura química de la lugdunina.

La lugdunina es el primer ejemplo de un nuevo tipo de antibiótico (pequeño péptido cíclico con un anillo de tiazolidina) producido por una bacteria de la microbiota humana.

También han analizado la capacidad de la lugdunina de curar infecciones in vivo. Para ello, emplearon un modelo de ratones con infección cutánea con S. aureus que fueron tratados con el nuevo antibiótico. Los resultados demostraron que la lugdunina era capaz de erradicar completamente la bacteria de la piel. Comprobaron también que la cepa S. lugdunensis productora del antibiótico era capaz de prevenir la colonización de S. aureus de las fosas nasales en un estudio con pacientes hospitalizados. Esto sugiere que la lugdunina podría ser empleada para prevenir infecciones por S. aureus.

La lugdunina es un raro ejemplo de un compuesto bioactivo sintetizado por una bacteria asociada a nuestro cuerpo. Pero, ¿es tan raro que nuestras bacterias produzcan nuevos antibióticos?

Pues no, no es la primera vez que se describe que bacterias de nuestro propio cuerpo (la microbiota) producen sustancias con actividad antimicrobiana. En 2014 (2) un estudio sistemático de los genes relacionados con la biosíntesis de pequeñas moléculas en el microbioma humano de personas sanas, reveló un nuevo antibiótico, la lactocilina. Este nuevo antibiótico es un pequeño péptido con un núcleo de tritiazolpiridina producido por una bacteria de la vagina, Lactobacillus gasseri. La lactocilina es un potente antibiótico contra Gram positivos patógenos frecuentes en la vagina como Staphylococcus aureus, Enterococcus faecalis, Gardnerella vaginalis y Corynebacterium aurimucosum, entre otros. Sin embargo, este antibiótico es inactivo frente a otros Lactobacillus comensales, no patógenos, de la vagina.


Pero la lugdunina y la lactocilina nos son los únicos ejemplos. En realidad, lo original de estos trabajos es la metodología: encontrar estas bacterias y antibióticos mediante técnicas de metagenómica y comparación de secuencias. Pero ya hace cuarenta años un grupo de colegas españoles liderado por Fernando  Baquero (3) publicó un trabajo pionero en el que describió una nueva familia de antibióticos (las microcinas) obtenidos de bacterias aisladas de heces humanas: enterobacterias de nuestra microbiota intestinal.

En conclusión, estos trabajos demuestran que la microbiota humana puede ser una valiosa fuente de nuevos antibióticos.

Agradecimientos: a mi colega Víctor de Lorenzo @vdlorenzo_CNB por ponerme tras la pista del pionero trabajo de Asensio & Baquero de 1976.


También te puede interesar:



(1) Human commensals producing a novel antibiotic impair pathogen colonization. Zipperer, A., y col. 2016. Nature. 535(7613):511-6. doi: 10.1038/nature18634.

(2) A systematic analysis of biosynthetic gene clusters in the human microbiome reveals a common family of antibiotics. Donia, M. S., y col. 2014. Cell. 158(6):1402-14. doi: 10.1016/j.cell.2014.08.032.

Asensio, C., y col. 1976. Biochem Biophys Res Commun. 69(1):7-14.

miércoles, 3 de agosto de 2016

La belleza del mundo microbiano (1ª parte)

El grupo de Docencia y Difusión de la Microbiología, de la Sociedad Española de Microbiología, acaba de hacer publico en su página de Facebook el resultado de la 1ª fase del concurso bimestral ImágeneSEMicro.

De todas las fotografía recibidas se seleccionaron ocho y por votación popular las dos ganadores son: 

Primer clasificado 

Biofilm de Bacillus cereus (Autoría: María Luisa Antequera Gómez. Departamento de Microbiología de la Universidad de Málaga)


Biofilm de una cepa enterotoxigénica de Bacillus cereus sobre agar TY teñido con Rojo Congo y azul de Coomassie en condiciones de anaerobiosis a 30ºC.
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Segundo clasificado

Oxytricha sp  (Autoría: Pablo Quintela Alonso. Departamento de Microbiología III. Facultad de Biología. Universidad Complutense de Madrid).


La familia Oxytrichidae es una de las mejor caracterizadas dentro del grupo de ciliados Espirotricos (Ciliophora: Spirotrichea). El género Oxytricha incluye en torno a 60 especies de difícil identificación. La mayoría de oxitricos, como el de la imagen, presentan un patrón de 18 cirros frontales, ventrales y transversales, dispuestos en 6 grupos más o menos conspicuos: 3 cirros frontales, 1 cirro bucal, 4 cirros frontoventrales, 3 cirros ventrales postorales, 2 cirros ventrales pretransversales y 5 cirros transversales. El ejemplar fotografiado procede del rio Manzanares en la zona conocida como "charca verde" perteneciente a La Pedriza (Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, Madrid) dentro de las actividades del proyecto MICROEPICS MINECO-CGL 2013-40851-P). Técnica utilizada: Tinción de protargol (método de Wilbert). La imagen es el resultado de combinar 11 fotografías tomadas a diferentes distancias focales. Las fotografías fueron realizadas con un aumento 1000× en un microscopio Olympus BX50.
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Y los finalistas han sido: 

Fragilaria sp. (Autoría: Pablo Quintela Alonso. Departamento de Microbiología III. Facultad de Biología. Universidad Complutense de Madrid).


Fragilaria es un género de diatomeas de la clase Fragilariophyceae. Vista al microscopio Fragilaria presenta un aspecto frágil, como su nombre indica, con finas paredes que parecen de delicado cristal, con frústulas rectangulares a lanceolados en vista cingular, un patrón de ornamentación de las valvas variable y habitualmente un rafe central. Las células vivas contienen plastos colocadas contra la cara de las valvas. Como los ejemplares de la fotografía, los frústulas se unen entre sí perfectamente alineadas por pequeñas espinas marginales formando colonias en forma de cinta que flotan en el plancton y son transportadas por el viento por la superficie de los cuerpos de agua en que viven. La muestra de agua en la que se encontraron estas diatomeas se tomó en el rio Manzanares en la zona conocida como "charca verde" perteneciente a La Pedriza (Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, Madrid) dentro de las actividades del proyecto MICROEPICS (MINECO-CGL 2013-40851-P). Técnica utilizada: La imagen es el resultado de combinar, por medio de una técnica de procesado de imagen digital (apilamiento de imagen), 13 fotografías tomadas in vivo a diferentes distancias focales. Esto permite proporcionar una imagen resultante con una mayor profundidad de campo. Las fotografías fueron realizadas con un aumento 600× en un microscopio Nikon Eclipse 80i dotado de contraste interferencial (DIC Nomarski).

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Prueba de la catalasa (Autores: David Torrens González, Marta Martín García).


La imagen muestra el “burbujeo” que se produce al verter una gota de peróxido de hidrógeno al 30% sobre una colonia aislada del microorganismo Staphylococcus aureus. Este burbujeo es consecuencia de la acción de una enzima denominada catalasa que al entrar en contacto con el peróxido de hidrógeno convierte a este compuesto en agua y oxígeno. Dicha enzima sólo la poseen ciertos microorganismos. La prueba de la catalasa es una prueba enzimática usada para la identificación de numerosos microorganismos.

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Bacillus cereus microscopía de barrido. (Autoría: María Luisa Antequera Gómez. Departamento de Microbiología de la Universidad de Málaga).


Cepa enterotoxigénica de Bacillus cereus sobre la superficie de un tricoma de una hoja de melón. Técnica utilizada: Microscopía electrónica de barrido, 25.694x aumentos.
  
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La falsa felicidad (Autoría: Amable Rivas Fontenla, Matthias Husmann. Institut für Medizinische Mikrobiologie und Hygiene der Universitätsmedizin Johannes Gutenberg Universität Mainz, Alemania).


En la imagen se muestra la adherencia de P. damselae a la membrana de las células epiteliales. Le hemos titulado la falsa felicidad porque aunque la célula presenta una bonita cara sonriente, se encuentra significativamente comprometida debido al daño causado por las toxinas secretadas por P. damselae. La fotografía se tomó con un microscopio de fluorescencia (100X-inmersión). P. damselae subsp. damselae muestra un color verde debido a la conjugación de un plásmido que expresa GFP. En azul se observa el núcleo de las células epiteliales humanas teñidas con Höchst.
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Cianominions (Autores: Óscar Cabestrero, Lucía Arregui, Esther Sanz-Montero, Susana Serrano. Departamento de Microbiología III y Departamento de Petrología y Geoquímica, Universidad Complutense de Madrid).


En ciertos ambientes alcalinos, las cianobacterias realizando su trabajo metabólico de fotosíntesis favorecen la precipitación de minerales, como los “minions” que realizan multitud de tareas para que todo funcione bien. Las cianobacterias son bacterias fotosintéticas autótrofas que fijan el CO2 y favorecen la precipitación de carbonatos que forman las rocas calizas. Este es un ambiente extremo por su alta concentración de iones y a pesar de ello hay una elevada diversidad microbiana. La observación in vivo de la muestra se realizó en un microscopio óptico de interferencia diferencial, a 1.000 aumentos.

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Fuego vivo (Autores: M Teresa Corcuera, Julio García-Rodríguez. Servicio de Microbiología. Hospital la Paz. Madrid).


La imagen parece el detalle de una fragua repleta de brasas incandescentes y restos vegetales inertes que alcanzan su temperatura más álgida en la región central, transformando la materia en energía radiante y dejando restos esqueléticos grisáceos flotando en una nada de oscuridad. Sin embargo, en realidad se trata de hongos que han crecido en un medio de cultivo de laboratorio de microbiología y que pueden ser de cierta importancia clínica humana.Técnica: Microfotografía digital obtenida con microscopio óptico Leica DM5000B con cámara digital Leica DC300 y software de análisis de imagen.


Como ves, el nivel es muy alto, unas fotografías excelentes. ¡Enhorabuena a todos los ganadores!

Ya podéis participar en la segunda fase del concurso [bases]