martes, 9 de abril de 2013

Somos biodegradables: qué les pasa a tus microbios cuando te mueres?


No nos gusta hablar de ese momento, pero también los microbios tienen su papel. La descomposición del cuerpo comienza sólo cuatro minutos después de la muerte, aunque los efectos no sean aparentes hasta varios días después. Este primer proceso se denomina autolisis: disminuye la concentración de oxigeno, aumenta la de CO2 en sangre, baja la temperatura, baja el pH (nos hacemos mas ácidos) y aumentan las sustancias de desecho tóxicas para las células. Además, se liberan enzimas que rompen las células y liberan gran cantidad de nutrientes, que sirven de alimento para los microbios y comienza la putrefacción, ... con perdón: la degradación de los tejidos por la acción de los microorganismos.


Encontrar una imagen para esta entrada no ha sido fácil. He preferido no caer en el morbo. 

En una primera etapa, actúan nuestros propios microbios, los que forman parte de nuestra microbiota, principalmente las bacterias gastrointestinales. Primero bacterias y levaduras como Staphylococcus, Candida, Bacillus, , ... que van consumiendo el oxígeno que queda en los tejidos y oxidan la materia orgánica. Luego, conforme se va acaba el oxígeno, proliferan las bacterias anaerobias facultativas como Streptococcus, coliformes y diphteroides, y anaerobios estrictos como Clostridium. Pero también actúan otras como Serratia, Klebsiella, Proteus, Salmonella, Cytophaga y muchas otras. En realidad son cientos las especies de bacterias que intervienen a lo largo de todo el proceso de descomposición. En todos estos procesos se producen gran cantidad de gases como metano, hidrógeno, ... y muchos ácidos grasos volátiles y otras sustancias que generan los olores desagradables de la putrefacción, como el ácido sulfhídrico o las aminas secundarias, como la cadavérina y la putrescina, que se generan al degradarse los aminoácidos. Posteriormente y dependiendo de factores ambientales, pueden actuar otro tipo de bacterias, hongos y protozoos del exterior, que completan la degradación de los compuestos orgánicos.

El tiempo que dura este proceso microbiológico depende mucho de la temperatura y la humedad, que pueden favorecer o entorpece el crecimiento de los microbios. Así, los cuerpos enterrados en un ataúd o sumergidos en agua pueden retardar el proceso, mientras que la presencia de heridas en el cadáver puede hacer que la degradación sea más rápida. Los enterramientos en zonas árticas o muy áridas también dificultan la putrefacción y favorecen los fenómenos de momificación. Otros factores que influyen puede ser la obesidad de la persona: en general, los que tenemos unos kilos de más somos más biodegradables, o lo que es lo mismo, se acelera nuestro proceso de descomposición microbiana (alguna ventaja tiene que tener estar un poco gordito, no?).

El estudio de los microbios que intervienen en estos procesos también tiene un papel importante en la investigación forense. Por ejemplo, el haber tomado antibióticos puede tener un cierto efecto de ralentización de la descomposición. Lo mismo que la intoxicación o el envenenamiento por metales pesados, cianuro o arsénico que pueden inhibir el crecimiento bacteriano. La heridas por arma blanca, balas o traumáticas pueden favorecer la contaminación y por tanto la descomposición microbiana. La presencia de determinados microbios pueden ayudar a estimar la hora o las causas de la muerte. Por ejemplo, la presencia de diatomeas o algas microscópicas puede ser indicativa de muerte por ahogamiento y algunos hongos filamentosos pueden ayudar a determinar la localización, la época del año o el tiempo transcurrido desde la defunción.

Respondiendo a la pregunta inicial, qué les pasa a tus microbios cuando te mueres?, sencillamente que te comen, somos biodegradables y nos reconvertimos en microbios! Buen provecho! 

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Microbiología forense. Santos de la Sen, A., et al. Reduca (Biología). Serie Microbiología. 5(5): 24-45, 2012.

Beyond the grave: understanding human decomposition. Vass, A. A. Microbiology Today. 28(11): 190-192, 2001.


3 comentarios:

  1. ...y qué le pasa a las partículas que con ciertos años dentro de un mismo cuerpo se han quedado entrelazadas de forma natural ? se dispersan? se mantienen unidas? o siguen entrelazadas a pesar de quedar dispersas?

    Si no quedan unidas de alguna u otra forma, nada que decir; y en caso contrario, otra pregunta es:
    ¿qué le pasa a la red del conjunto de pares (o tríos, etc.) de partículas entrelazadas (ya no celular ni neuronal) ante estímulos ambientales del mismo entorno (y de los que quedan vivos)?, seguirán similares rutas electromagnéticas como cuando se procesaban en la red neuronal?... y en la supuesta simetría con anti-partículas en algún universo-paralelo? No tenemos instrumentos aun para estas respuestas.

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    1. La verdad es que me supera la pregunta, lo siento. Como ves lo mío son los microbios!

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