martes, 25 de marzo de 2014

Si no vacunas a tu hijo, se puede infectar de sarampión y rubéola


La mayoría de los casos de sarampión y rubéola en Europa son por no vacunarse

El sarampión y la rubéola son dos enfermedades infecciosas causadas por virus. Son enfermedades solo humanas  que no afectan a los animales y se trasmiten fácilmente por vía aérea.

El sarampión es una de las enfermedades infecciosas más contagiosa, más fáciles de transmitirse: antes de las vacunas prácticamente el 90% de los niños estaban infectados de sarampión. Sigue siendo una enfermedad muy frecuente en países en vías de desarrollo, y una de las principales causas de muerte en niños pequeños, a pesar de que existe una vacuna segura y eficaz. En niños pequeños la enfermedad se puede complicar, con neumonía y encefalitis, llegando a producir la muerte (0,2% de los casos). Se calcula que en 2012 murieron 122.000 personas, cerca de 330 por día, 14 por hora, la mayoría menores de cinco años. No existe ningún tratamiento antiviral específico contra este virus. La vacuna contra el sarampión, que se viene utilizando desde hace 50 años, es segura, eficaz y barata. Inmunizar a un niño contra el sarampión cuesta menos de un euro. La vacuna es un virus vivo y tiene una eficacia entre el 90-98%, se administra en dos dosis y la protección suele durar toda la vida.

La rubéola también se transmite por vía aérea. En niños suele ser un enfermedad leve, incluso en la mitad de los casos sin síntomas. Las complicaciones son más frecuentes en adultos, pero la consecuencia más grave de una infección por rubéola es el daño que puede causar al bebé en una mujer embarazada, desde defectos congénitos hasta aborto prematuro. Cuando el virus de la rubéola infecta a una mujer embarazada en las primeras etapas del embarazo, la probabilidad de que la mujer transmita el virus al feto es del 90%. Se calcula que cada año nacen en el mundo aproximadamente 110.000 niños con síndrome de rubéola congénita. Tampoco se dispone de un tratamiento específico para este virus. La vacuna contra la rubéola contiene una cepa de virus vivo atenuado que se ha utilizado durante más de 40 años. Una sola dosis de vacuna confiere una protección a largo plazo superior al 95%.


Por lo general, las vacunas contra el sarampión y la rubéola son parte de una vacuna combinada que protege contra cuatro enfermedades virales: parotiditis o paperas, sarampión, rubéola y varicela (MMRV, del inglés Mumps, Measles, Rubella and Varicela).

Uno de los objetivos de la OMS es erradicar estas dos enfermedades de los 53 países del área europea, con cerca de 900 millones de personas, donde, en principio, se emplean las vacunas contra el sarampión y la rubéola. Sin embargo, según un reciente estudio, durante el año 2012 y los primeros nueve meses del 2013, hubo 55.438 casos de sarampión y 66.856 de rubéola. La mayoría de los casos de sarampión ocurrieron en seis países, y el 74% en personas que no se habían vacunado, hubo un total de 7 fallecimientos. Los casos de rubéola ocurrieron casi exclusivamente en Polonia y el 85% en personas no vacunadas. En 2013, en Holanda hubo en brote de 1.226 casos de sarampión y 54 de rubéola, en una comunidad relacionada con los movimientos anti-vacunas. Estos datos demuestran que la mayoría de los casos de sarampión y rubéola en Europa son por no vacunarse.

Las vacunas no solo nos protegen a nosotros mismos sino que evitan que los virus se extienda entre la población, evitan por tanto las epidemias. Si tú no te vacunas, puedes poner en riesgo a los que están a tu alrededor, especialmente a los más débiles, los niños, los ancianos y los enfermos. Tu protección por tanto depende de otros. Con la vacunación se protege a la comunidad, cuanto mayor sea la proporción de personas vacunadas y protegidas contra una infección, menor será la probabilidad de contagio entre un individuo infectado y otro sano, menor será la posibilidad de una epidemia. Por tanto, del que tú te vacunes depende la salud de otros. Las vacunas funcionan!

Muscat, M., et al. (2014). The state of measles and rubella in the WHO European Region, 2013. Clin. Microbiol. Infect. doi: 10.1111/1469-0691.12584.

2 comentarios:

  1. No logro entender esa corriente de no vacunación que se está afianzando en ciertos contextos, ya hay suficientes datos de que esa opinión lleva a errores que pueden acarrear sufrimiento. A veces parece que vamos para atrás en vez de para adelante.

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    1. Sí, tienes razón. Muchas enfermedades infecciosas no tienen tratamiento efectivo y las vacunas es la única opción contra ellas. Los efectos secundarios que pueden producir las vacunas siempre son menos peligrosos que la enfermedad que combaten. Gracias por tu comentario!

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