martes, 26 de agosto de 2014

¿Es posible desarrollar una vacuna contra el Ébola sin experimentación animal?


Primer ensayo de una vacuna contra el Ébola en chimpancés cautivos para salvar monos salvajes

Los monos salvajes suelen estar infectados con una gran variedad de patógenos virulentos, como el virus de la inmunodeficiencia (SIV, Simian Immunodeficiency Virus), el ántrax (o carbunco) o la malaria. También se han descrito muchos casos de muertes de chimpancés y gorilas por infecciones por virus respiratorios humanos. Y es que el intercambio de virus entre nosotros y los monos es mutuo. Una de las principales causas de muerte de chimpancés y gorilas salvajes es el virus Ébola, se estima que en algunas zonas de África este virus ha acabado con cerca de un tercio de la población de gorilas salvajes.

“El virus Ébola ha acabado con cerca de un tercio
 de la población de gorilas salvajes”

Existen propuestas para emplear vacunas para proteger también a los monos salvajes de estas infecciones y luchar contra su extinción. Investigadores de EE.UU. han publicado en PNAS el primer ensayo de una vacuna experimental para monos salvajes contra el virus Ébola.


La vacuna experimental está formada por partículas similares a virus (VLP, Virus-Like Particle) que no contienen el virus completo sino solamente algunas proteínas de la cubierta del virus. Se han producido por recombinación en baculovirus, y en concreto están constituidas por las proteínas GP, VP40 y NP del virus de la especie Zaire ebolavirus. Son, por tanto, vacunas seguras incapaces de reproducir el virus y de causar una infección. Previamente se habían inyectado a 80 macacos cautivos y se había demostrado que la vacuna no causaba complicaciones en estos animales.

Ahora, lo que se ha hecho es evaluar la vacuna en otra especie animal, en chimpancés cautivos, por si es capaz de causar alguna complicación que no se haya observado antes en macacos, y ver si la vacuna induce una respuesta inmune comparable a la que se observa en macacos que han sobrevivido al Ébola. También han comprobado si los anticuerpos que se obtienen de los chimpancés vacunados pueden proteger a ratones frente a una infección por Ébola. De todas formas, en este estudio no se ha ensayado esta vacuna en chimpancés infectados por el virus Ébola, no se sabe todavía si realmente protege frente a la infección.

La vacuna se ha ensayado en seis chimpancés: tres animales control sin vacunar y tres vacunados con las VLPs. Los animales vacunados no mostraron ningún síntomas de la enfermedad, lo que demuestra que las VLPs son seguras y no producen ningún efecto secundario en animales sanos. Además, se obtuvieron los anticuerpos de los chimpancés vacunados y se midió su especificidad contra el virus en un ensayo in vitro. En los chimpancés vacunados con las VLPs se desarrolló una potente respuesta inmune y se produjeron anticuerpos específicos contra la glicoproteína GP y la VP40 del virus, detectados mediante la técnica de ELISA. Los anticuerpos eran además neutralizantes, es decir capaces de bloquear al virus in vitro.

También, se infectaron ratones con el virus Ébola y se les añadieron los anticuerpos de los tres chimpancés vacunados. Esta transferencia pasiva de anticuerpos (suero terapia) de los chimpancés vacunados a ratones infectados con Ébola, tuvo un efecto protector: todos los ratones que recibieron los anticuerpos sobrevivieron a la infección, mientras que los otros no. Este trabajo, además de demostrar la seguridad y la inmunogenicidad de la vacuna, es el primer ensayo de vacunación hecho con chimpancés cautivos relacionado con la posibilidad de vacunar monos salvajes.

Pero además, este trabajo ha reabierto el debate ético sobre la experimentación con animales. En concreto, en muchos países se han prohibido los experimentos y ensayos biomédicos con chimpancés cautivos. Los grandes simios salvajes están gravemente amenazados por enfermedades infecciosas severas, algunas de ellas tratables con vacunas. Pero antes de emplear cualquier vacuna experimental en animales salvajes, debe ser ensayada antes en monos cautivos para analizar su seguridad y su inmunogenicidad. Por ello, la propuesta de poner fin a la investigación con estos animales en cautiverio impide el desarrollo de este tipo de vacunas. Se da la paradoja de que por proteger a los chimpancés en cautividad se condena a que los simios salvajes mueran inevitablemente.

Si además tenemos en cuenta la necesidad de una vacuna para evitar brotes humanos tan peligrosos como el actual, para salvar miles de vidas humanas, el debate está servido: ¿cómo podemos saber si una vacuna es segura para los humanos sin experimentación animal previa? La respuesta es clara: no es posible.

Vaccinating captive chimpanzees to save wild chimpanzees. Warfield, K.L., et al.  Proc Natl Acad Sci USA. 2014. 111(24): 8873-6.

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